26 febrero 2012

CUERPOS Y EDIFICIOS

Juan Antonio Ramírez escribió Edificios-cuerpo con Siruela en 2003. En este caso traemos unos pasajes del epílogo titulado cuerpos y edificios con-fundidos. En los primeros párrafos recuerda el ataque a las torres gemelas de NY y lo enlaza con Leiris quien consideraba los rascacielos como símbolos del complejo de Edipo:
"Allí vimos caer el símbolo del poderío capitalista. La irracional furia bélica que este acto terrorista desencadenó sólo se puede explicar por las implicaciones psicoanalíticas apuntadas por Leiris, pues parece obvio que la caída de las torres fue experimentada inconscientemente por la clase política norteamericana (y por el público en general) como una brutal mutilación genital. Más importante todavía: los cuerpos reales de las víctimas se fundieron de modo inextricable con los restos de la arquitectura."
Más adelante, Ramirez recupera un fragmento de "no-historia"* para recordar unas imagenes de la televisión canadiense que muestran un bombardeo en Yenín:
"...he visto fugazmente en la televisión canadiense la imagen estremecedora de un palestino enloquecido, deambulando entre los restos informes del campo de refugiados de Yenín. El ejercito Israelí había seguido la lección del World Trade Center y por eso amasó, en una misma destrucción total, cuerpos y arquitecturas, con el deseo inconsciente de que nada fuera ya reconocible."
El texto del epílogo termina con una llamada a la recuperación del cuerpo como medida y experiencia de la arquitectura, reivindica su humanización recordando el pasado hedonista de otras épocas:
"Estas destrucciones violentas y sistemáticas de cuerpos y arquitecturas son difíciles de soportar. Basta ya. Ésta es la hora de refundar la arquitectura sobre la justicia y la libertad. ¿No parece imperioso volver a la idea humanista del cuerpo como referente de medida universal? ¿Cuándo nos tomaremos en serio la tradición hedonista que considera a los edificios como cuerpos amorosos que protegen y aportan felicidad?"

* Reciente artículo de Noam Chomsky titulado "Aniversarios de la no-historia"