28 febrero 2012

El Pritzker también es "localista":

Ningbo History museum, Amateur architecture estudio

La información del ganador del Pritzker de este año nos ha pillado desmenuzando un texto de Francisco Alburquerque sobre economías locales. Ante el discurso predominante que defiende la necesidad de la globalización, la internacionalización y el crecimiento de la economía (y por ende, el de las ciudades), Alburquerque se pregunta dónde quedan las economías locales. No se trata de cuestionar la marcha y ritmos generados por las grandes empresas, simplemente se cuantifican diferentes tipos y escalas de economía. Por ejemplo, en la comunidad autónoma vasca la producción exportadora se tasa en alrededor del 60% del PIB. Es decir, el resto, el 40% del producto se genera e intercambia en escalas de territorio locales, se trata de economías que no tienen ningún objetivo marcado en el "mercado global". Estos porcentajes en cambio no son proporcionales a la cantidad de información y formación que se promueve desde las administraciones con una clara predominante "globalista".
En el blog de la Asociación Vasca de Agencias de Desarrollo Garapen, Francisco Alburquerque publica un texto titulado "El discurso predominante de la globalización, la competitividad y las exportaciones y el crecimiento. ¿Dónde queda la economía local?" en el que podemos extraer planteamientos que traducidos a la "economía de la arquitectura" puede tener gran valor:
"Y cuando se exa­gera el dis­curso glo­ba­li­za­dor y la com­pe­ti­ti­vi­dad de las lla­ma­das “cade­nas de valor glo­ba­les”, se está dejando de lado una parte impor­tante de la eco­no­mía. Pre­ci­sa­mente aque­lla en la cual las micro­em­pre­sas y peque­ñas y media­nas empre­sas tie­nen mayor pre­sen­cia, sin que sean teni­das en cuenta en ese dis­curso “exclu­yente” que limita la nece­si­dad de mejora de la efi­cien­cia pro­duc­tiva y la com­pe­ti­ti­vi­dad a las empre­sas gran­des y media­nas con des­tino expor­ta­dor, en la pre­sun­ción de que ello explica la tota­li­dad del tejido pro­duc­tivo. Por eso es nece­sa­rio insis­tir en la impor­tan­cia de las eco­no­mías loca­les y el mer­cado interno, sobre todo por­que de ellas depende en gran parte el empleo y la cohe­sión eco­nó­mica y social de los muni­ci­pios y comarcas."

En este sentido, nos sorprende de manera positiva el hecho de ver premiado con el Pritzker el trabajo del estudio de arquitectura Amateur (Aunque el pritzker se haya otorgado a la parte masculina del estudio de arquitectura Amateur, en realidad en el estudio trabajan Wang Shu y Lu Wenyu). La posición de este estudio está claramente marcada por una política de mantener y releer localismos propios del lugar donde trabajan. Han mantenido una postura muy crítica a la política de desarrollo, de construcción desmesurada y totalmente descontextualizada que mantiene su gobierno. Quizá este premio pretenda convertirse en toque de atención a la "locura china". Locura que hace pocos días también hemos podido "oler" en el video que se ha publicado sobre el proceso del proyecto "100 Ordos" dirigido por el omnipresente artista chino Ai Weiwei. El proyecto comisariado por Herzog & de Meuron selecciona 100 equipos de arquitectos de 27 países diferentes para construir una nueva villa compuesta por 100 viviendas de 1000 m2 en el "desierto" de la Mongolia china. Leyendo el enunciado, uno ya se imagina de antemano el resultado, y éste se confirma a partir de aproximadamente la mitad del video cuando se podemos ver en el hall de un hotel una gran maqueta-puzzle con parcelas donde cada equipo de arquitectos inserta su "perla". No estaría de más saber la opinión de Wang Shu...(o de Lu Wenyu)