09 marzo 2012

Mapas intangibles


Guillermo Kuitca

Son muchos los autores que han escrito a propósito de "The Songlines" de Bruce Chatwin. De los que hemos podido leer, nos gustan especialmente dos casos. El primero es Rafael Argullol que en el primer capítulo de "Aventura. Una filosofia nómada" dice así:
En lugar de acercarme a una noción de sistema, a una construcción acabada y cerrada en sí misma, esta imagen de la posibilidad humana de conocimiento me aproxima más bien a la idea de estructura abierta, sutil e invisible que podría encontrar muchos correlatos en la historia del arte y de la literatura. Hay uno que me gusta especialmente: el que recordaba el escritor y viajero inglés Bruce Chatwin a propósito de los aborígenes australianos, según el cual estos nativos avanzan a través de sendas desconocidas para los extraños, dibujando un mapa que representa los trazos de un canto primigenio que se refleja y reproduce a lo largo de los años. No hay caminos tangibles sino intangibles y sus señales no son visibles, sino invisibles, pero todo aquel que se introduce en el saber va reproduciendo los trazos de esa canción originaria.
Queda claro que los "relatos nómadas" de Bruce Chatwin generan un imaginario de relaciones con el territorio muy distintas a las que trazan los mapas "directores". Se trata de mapas compuestos por "piezas" que se transmiten a través de canales no-científicos, son mapas afectivos, mapas construidos de manera colectiva. En este sentido, en un texto de Carles Guerra sobre el anonimato publicado en "espai en blanc" podemos leer el siguiente fragmento:
Sería una especie de territorio como aquél que definía Bruce Chatwin en su novela sobre Australia, The Songlines. Los mapas de las tierras que han pertenecido a los aborígenes no encierran el territorio dentro de un perímetro, sino que lo cruzan con canciones y relatos que convierten el lugar en un plato de espaguetis, tal como decía Chatwin. Cada lugar representa un espacio atravesado por diferentes historias, que ni siquiera le pertenecen a un solo individuo. Se trata de canciones heredadas desde tiempos ancestrales, nada parecido a las escrituras de propiedad.
Pero esta forma de territorialización no se corresponde únicamente con seres primitivos, animales o culturas en riesgo de extinción. Felix Guattari aseguraba en Las tres ecologías que el rock and roll ejerce una forma de territorialización parecida, mediante la música y unos estilos de vida definidos por poses, estéticas y formas de hacer. Se trata de un territorio existencial, decía Guattari, donde se erigen espacios vitales que guardan una relación antagónica con las formas de vida dominantes en el capitalismo, y que pueden llegar a constituir mundos virtuales desarrollados en el seno de otros estilos de vida hegemónicos.