27 marzo 2012

Arcaico, arché y contemporaneidad (o futuro arcaico):

Casa del futuro primitivo. Sou Fujimoto

En el libro Desnudez, Giorgio Agamben dedica un capítulo a responder una pregunta, "¿Qué es ser contemporáneo?". El texto completo se puede leer en ddooss.org. A nosotros nos interesa rescatar el sentido que Agamben le otorga a la idea de "Arcaico", a partir del punto sexto desarrolla este aspecto:
La contemporaneidad se inscribe en el presente señalándolo sobre todo como arcaico y sólo quien percibe en lo más moderno y reciente los indicios y las signaturas de lo arcaico puede ser su contemporáneo. Arcaico significa: próximo al arché, o sea, al origen. (...) La distancia y a la vez la cercanía que definen a la contemporaneidad tienen su fundamento en esa proximidad con el origen, que en ningún punto late con tanta fuerza como en el presente.
El diccionario de la rae recoge para el termino arcaico la definición "muy antiguo o anticuado". En ningún momento se menciona significado alguno cercano a origen, fuente o principio; términos que lo colocarían próximo a arché.
Como dice Agamben "vivir la actualidad" no significa ser contemporáneo, la actualidad sin distancia se convierte en una cuestión de estilo y consumo, muy lejos de la acción de arqueología que defiende Agamben como arché para la contemporaneidad.
Por otro lado, Boris Groys en palabras de Fernando Castro sostiene que bajo las condiciones de la modernidad hay dos formas de producir y hacer llegar al público una obra de arte: como mercancía o como instrumento de propaganda política. Actualmente la cosa ha quedado francamente simplificada en las estrategias del marketing.
En la arquitectura actual consumimos infinidad de imágenes de estilo y diseño de consumo arquitectónico, el grueso de la arquitectura que consultamos se defiende desde estrategias de marketing, el propio arquitecto se convierte en "vendedor" de productos cuando como dice Groys el diseño no hace otra cosa que ocultar y generar sospechas: En efecto, el diseño –incluyendo el auto-diseño—es principalmente un mecanismo para inducir a la sospecha. El mundo contemporáneo del diseño total muchas veces se describe como un mundo de seducción total, desde donde el carácter desagradable de la realidad ha desaparecido. No tenemos más que dar un paseo por la infinidad de blogs que "copian" unos de otros los ultimísimos edificios o cachivaches para publicarlos sin ninguna lectura crítica. Estilismo de pasarela que repiten una y otra vez la estética de actualidad sin tomar distancia alguna del momento o de las herramientas utilizadas...
La contemporaneidad es, pues, una relación singular con el propio tiempo, que adhiere a éste y, a la vez, toma su distancia; más exactamente, es "esa relación con el tiempo que adhiere a éste a través de un desfase y un anacronismo". Los que coinciden de una manera excesivamente absoluta con la época, que concuerdan perfectamente con ella, no son contemporáneos porque, justamente por esa razón, no consiguen verla, no pueden mantener su mirada fija en ella.
Si recurrimos al diccionario de sinónimos, la palabra arcaico se relaciona con antiguo, anticuado, desusado, viejo, añejo, vetusto, añoso, anciano, primitivo, remoto, veterano, rancio, tradicional, pasado, pretérito, prehistórico, antediluviano y entre sus antónimos encontramos nuevo, reciente, actual, moderno, contemporáneo.
Nos movemos por lo tanto en una constante contradicción en referencia a lo arcaico. Los diccionarios no reflejan la riqueza de sugerencias y recorridos que ofrece lo arcaico. La misma contradicción o contraposición de significados propone Sou Fujimoto cuando explica sus propuestas basadas en un "Futuro Primitivo". Fujimoto, al contrario que sus coetáneos, nunca trabajó para alguno de los "maestros" de la actualidad japonesa. Fujimoto ha ido madurando una mirada personal que lo aleja de estéticas y estilos. Plantea la arquitectura desde las relaciones de espacios y éstos con lo humano y la naturaleza. Sobre el Lugar escribe: Louis Kahn hablaba de la "habitación". Me gustaría dar un paso atrás desde la idea de habitación para utilizar el término "lugar". Quiero imaginar un espacio ligeramente más primordial.
Fujimoto se aleja de términos aceptados por la cultura. Realiza un viaje al origen e intenta imaginar los espacios del futuro a través de nuevas conexiones de referencias normalmente no-arquitectónicas. Por eso, se desplaza fuera de la arquitectura misma cuando defiende ésta debería operar en los espacios intermedios, la arquitectura intermedia es la única capaz de generar lugares.
Re-leer lo arcaico es mirar la ruina simultáneamente como principio y como final de la arquitectura. Fujimoto habla sobre la ruina en las últimas páginas del libro: Las ruinas son incompletas y accidentales, y por tanto, se convierten en cuevas artificiales. La arquitectura es el proyecto delicado de la ruina.