27 abril 2012

Nuevos opios para masas biempensantes

Circo Romano (grabado)


Ayer, en un nuevo grupo de lectura, se nos presentó el artículo de Erik Swyngedouw  "La naturaleza no existe" publicado en la revista Urban. El artículo trata de la intencionada des-politización de la planificación disfrazada de "sostenible". Mientras la ecología siga el camino de convertirse en nuevo opio para las masas, la dicotomía entre la ciudad caníbal y el resto, seguirá formando una estructura de hegemonía de la ciudad-mercado respecto a lo otro.
En todo caso, más que extendernos en la lectura del texto, nos gustaría imaginar la nueva colección de opiáceos que siguen tomando forma en esa estructura como consecuencia de positivar el conflicto. Porque si la ecología queda ya atravesada por la demanda de la ciudad-producción y se desactiva como conflicto o crítica, los siguientes en entrar a formar parte de este positivismo del siglo 21 podrían los que ahora muestran otras maneras de hacer ciudad desde la participación.
Últimamente emergen acciones sobre el espacio público que desde organizaciones colectivas demandan nuevas experiencias de apropiación de lo común. Se trata de demostrar otro tipo de construcción del espacio social alejado del espacio público devorado por el consumo. Se manejan procesos participados y transversales que desarticulan el efecto de banalización que la ciudad-mercado introdujo en la construcción del espacio público. Pero lejos todavía de convertirse en paradigma de los nuevos trazos de nuestras ciudades, corren el peligro de institucionalizarse para demostrar una vez más la complacencia y la estetización de lo "alternativo".
Se trata de un peligro que viene disfrazado de multiculturalismo (hace tiempo desactivado), de participación, de pinceladas de re-apropiarse de lo común y sobre todo de estrategias de marketing que proclaman nuevas sociedades creativas (el gran engaño del mercachifle). Corre el peligro de empaparse del nuevo positivismo que siempre conduce a la producción (por muy diferente que sea) y a la acumulación. Esperemos que así NO sea.